En 2008, según esta propuesta, los líderes, ausmiendo la responsabilidad globalizada de los tiempos que nos retan, deben estar sumando y multiplicando los elementos necesarios para confirmarse parte fundamental de los activos de la quinta ola de aceleración:
- Redes de trabajo digital
- Software
- New media
Felipe Calderón, recién acaba de mandar una inciativa de reforma petrolera que se inscribe en la cuarta ola de la aceleración; Andrés Manuel López Obrador promueve movilizaciones que se inscriben en la cuarta ola de la aceleración. El dilema es uno, los protagonistas son dos; millones de mexicanos los que esperan que "pollicis" distintos ejecuten determinaciones, sin embargo la pregunta es ¿por qué no han dirigido sus discursos a la definición y riesgos del "mal holandés"? que podría ser el mexicano.
Ambos discursos revelan cuán atrasado se encuentra México; ambos protagonistas de la escena política testifican la intensidad que pareciera determinar cuán anclados al pasado están las posibles propuestas de innovación política. Sus "pollicis" han escogido una ola a la que ya han rebasado casi dos décadas y a la que irrazonablemente presentan como maridaje de un manjar cuasielectoral. La soberanía no "está" en el crudo. La soberanía no "está" en las profundidades. Y aunque las olas de aceleración, irónicamente, aluden a la mar, y los enunciados anteriores en metáfora pretendan significar voluntades, es necesario entender que no es únicamente un par de "pollicis" los que habrán de conjuntar los factores que denominen a México como un Estado Libre y Soberano, sino el conocimiento de cada ciudadano para decidir libremente cómo involucrar su pulgar y la ola.
Pollicis Análicis
AGP

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